El jueves pasado yo misma perdí un bebé

Me quedé embarazada por sorpresa, y tal y como vino, también “por sorpresa”, se fue.

Es muy doloroso, profundamente doloroso, DESGARRADOR. Silenciado, incomprendido… Muchas de vosotras ya lo sabéis. A algunas incluso os habré acompañado, con todo mi amor.

Este almita vino y se fue con un canto. Y un mensaje HERMOSO sobre la Nueva Humanidad. Cuando tenga fuerza ya os lo transmitiré, honrando su vida como merece.

Me ha traido mucho dolor, un contacto muy profundo con la vulnerabilidad, y también muchos regalos que, aunque no me terminan de consolar aún, se quedarán conmigo. LA TRIBU y la fortuna de recibir cariños y cuidados es el primero de ellos.

Cuando “le parí” me pregunté qué mensaje habría para mí en todo esto. Pues recordaba la profunda transformación que me trajo el parto de Nohan, hace ya 12 años.

Y de nuevo EL MENSAJE FUE LA VOZ.

¿Porqué os escribo hoy? Porque por muy doloroso que haya sido, mi voz me ha acompañado de principio a fin. Y los momentos en que he cantado en estas semanas han sido los momentos más hermosos y que más he disfrutado de todo el embarazo. No me hubiera perdido un solo minuto del amor que le he dado con mi voz por nada del mundo. Es lo que se va a quedar siempre conmigo. Siempre

Y por esto os escribo este correo hoy.

Porque quiero tomar impulso de este dolor y seguir adelante. Y porque ahora sé un poco más allá la importancia de mi labor y mi misión. La importancia del acompañamiento, de que tengamos recursos, estemos empoderadas, sepamos escucharnos y respetarnos….. La importancia que tiene la voz y el canto en nuestra conexión con nuestro cuerpo y nuestro alma.

Así que aquí estoy, más que nunca a disposición de la vida. Seguiré adelante, feliz de seguir compartiendo con todas vosotras.

Os abrazo grande.

Muchísimas gracias por leerme y por formar parte de esta red.

Con cariño, Esther

¡Bien hecho!